Cuando mencionamos la palabra innovación a muchos emprendedores o pequeñas empresas se les  hace algo ajeno que pertenece a grandes empresas o jóvenes milenials. En ocasiones esperamos a tener la motivación suficiente sin darnos cuenta de que la motivación no precede a la acción, si no que surge cuando nos ponemos en marcha y comenzamos a ver las expectativas. Como se suele decir “todo gran viaje comienza con un primer paso”. Innovar es mejorar nuestros procesos, nuestros servicios o nuestros productos. Volvernos más competitivos en tiempos en que la competencia es feroz y global  convierte la innovación de una pyme en un paso fundamental. Siempre suelo decir que lo mejor es plantearnos todos los procesos que hacemos en nuestra empresa para tratar de resetearnos con el fin de trabajar en una mejora continua a todos los niveles. La innovación puede transformar la empresa haciéndonos más agiles a la hora de actuar.  Dice el gurú Tom Peters “Hay que saber motivar al equipo para crear un producto de excelencia. Si bien los líderes deben ser realistas, también tienen que ser optimistas, porque los obstáculos para lanzar y hacer crecer un negocio son tantos, que hace falta una fe absoluta en lo que se hace” La base de cualquier empresa es su capital humano y gracias a un buen equipo se puede dar un vuelco a una empresa en crisis. Buscar nuevas alianzas o incluso generar nuevas líneas de negocio.  Me vienen a la mente algunos ejemplos cercanos de éxito, cuando la innovación va de la mano de un desarrollo de negocio. Uno de ellos es el llevado a cabo por  los comercios de Leioa de la mano del Ayuntamiento, cuando, hace más de cuatro años, crearon el servicio de reparto diario a domicilio. Una estrategia que fomentó la utilización de las rrss de los establecimientos que integran el servicio, que va evolucionando ejercicio a ejercicio. “Davides contra goliaths” que fomenta el consumo en el comercio de proximidad y que sirve de motivación para conseguir nuevas metas y que hacen frente a la gran revolución de la venta online de las grandes empresas y plataformas comerciales.  La empresa Ausarta es otro claro ejemplo de innovación, apostaron por crear una compañía de comercialización de energía partiendo de 0 y hoy se encuentran en una posición destacada en un mercado dominado por las grandes marcas. El Gin Fizz Cocktail Club también innovó poniendo en marcha la primera escuela de coctelería de Bizkaia, aprovechando los días y horarios en los que el negocio no estaba abierto al público, para ofrecer una formación única y puntera. Ejemplos cercanos que hablan de imaginación, aprovechamiento de procesos y recursos. Ensayos, errores y aciertos y adaptación a los cambios son en definitiva el camino de la evolución constante que ha motivado a la humanidad desde el principio de los tiempos.  Actualmente estamos sometidos a una revolución tecnológica y social tan trepidante que entraña el riesgo del “desfase humano” entre la comprensión de los nuevos procesos y los nuevos hábitos de compra que nos instala en una competencia global y la capacidad de asumirlos, por ello debemos tratar de hallar nuevos valores, nuevas formas colaborativas de pensamiento y acción. Un nuevo desarrollo social con el holismo como nueva fuente de valor y de oportunidad, comprendiendo que “el todo es más que la suma de las partes”. Arriesgando, colaborando e innovando seremos capaces de alcanzar nuestros objetivos “Yes we Can! 

Este sitio web utiliza cookies para que usted tenga la mejor experiencia de usuario. Si continúa navegando está dando su consentimiento para la aceptación de las mencionadas cookies y la aceptación de nuestra política de cookies, pinche el enlace para mayor información.

ACEPTAR
Aviso de cookies